miércoles, 19 de septiembre de 2012

VIEJA VEREDA DEL BARRANCO DE LA CAÑADA

En esta entrada quisiera darle la importancia que se merecen a  las antiguas veredas o caminos arrieros, que por suerte todavía quedan y perduran gracias a su gran obra de ingeniería serrana, lo malo es que acabaran por desparecer si no tienen un mantenimiento.
La que hoy nos ocupa es la del barranco de la Cañada, el barranco en sí, empieza en las faldas entre los cerros Peñón Bermejo y el cerro del Mollerón.
El comienzo de la ruta lo situamos cerca de los Cortijuelos, tras cruzar por el GR7 pasamos el barranco por primera vez, nos desviamos por la senda del barranco de la Cañada, al principio esta un poco difuminada, pero algo más abajo, es mucho más transitable y nos muestra su cara más amable con unas vistas excelentes del frondoso barranco.
En algunos tramos los refuerzos de mampostería llegan a superar el metro de altura, la senda nos va girando a la izquierda alejándonos cada vez más del barranco, en realidad a donde nos lleva tras una leve subida es un increíble paso que nos sitúa en la vertiente del Pantano, aquí las vistas son inenarrables, el camino continua hasta un morrete y aparentemente acaba, aunque sigue una sendilla que te baja en picado de nuevo al barranco.
Ahora empieza el cresteo, en algunas ocasiones algo dificultoso, por los inmensos cortados que caen a plomo a las colas del embalse.
Tras cruzar un collado nos dirigimos al precioso paso natural, el cual no muestra dificultad, pero si una gran belleza.
Pasado este enclave y cruzar el puerto del Sabinar, tomamos la senda que nos conducirá hacia Piedra Palo en su parte más alta, unas fotos y un trago de agua, para encaminarnos por una senda hacia otro barranquete que se une más abajo al barranco de la Cañada, estamos en la parte media del barranco intentando llevar la senda, que  en este tramo  se encuentra mucho más deteriorada y perdida.
A la salida de ese tramo, nos encontraremos de nuevo con la senda que traíamos de los Cortijuelos y de nuevo al coche, con la satisfacción de haber visto en esta ruta de las mejores vistas de la sierra Sur 


Los Cortijuelos
Por primera vez cruzamos el barranco de la Cañada
En este tramo aunque en algunos trozos la senda se difumina se aprecian perfectamente los refuerzos en los laterales, un poco más adelante se vuelve bastante transitable y se conserva medio bien



No es Cazorla, son nuestros particular poyos de la mesa
En algunos sitios los refuerzos de mampostería llegan a medir mas de un metro de altura
Nos acercamos al gran paso
Extraordinario paso que nos traslada de la vertiente del barranco de la Cañada a la vertiente de las colas del embalse ( impresionante)
La senda prosigue buscando un morrete, donde aparentemente muere, al menos en los mapas hasta aquí llega, pero luego se convierte en una estrecha verea que desciende trepitosamente hacia el barranco de la Cañada
Gran senda que aun perdura, a pesar de su poco trasiego

Vistas del barranco de Pitillos , el valle del Valdearazo y al fondo cerro Prieto
Muestra de esta maravillosa ingeniería serrana
Cerro Pitillos
Comenzamos el cresteo
Al fondo y tras de mi se ve el pico Grajales, el puerto la Silla y el mirador 
Embalse del Quiebrajano, nunca se cansa uno de visitarlo y fotografiarlo
Grajales, los tres Mancebos y los pinos de repoblación de Campobajo
Y por fin el espectacular paso natural en la roca 
No muestra ninguna dificultad


Cueva en el paso
Un poco más lejos
De nuevo, otro trozo de senda que nos llevara al puerto del Sabinar
Puerto del Sabinar
Tomamos la dirección hacia piedra Palo
A Través de un bosquete mayoritariamente de sabinas
Cima de piedra Palo




 De nuevo tomamos la senda del barranco aunque en pésimas condiciones, perdida y comida por la vegetación y un pequeño cortafuegos, aunque a trozos la seguimos 


Llegando al cruce que nos llevara de nuevo al comienzo


sábado, 8 de septiembre de 2012

CERRADA DE LA CANALIEGA

 Pasada la nava san Pedro y antes de llegar a la trinchera, parte un bonito camino que han recuperado que en descenso en algunas ocasiones a la vera del arroyo San Pedro, cruzamos el remansado Guadalentín por un viejo y bonito puente para introducirnos en la cerrada con una espesa vegetación de boj, lo que hace de este tramo divertido.
Pronto empezaremos a ver hermosos lagos, pozas y charcos como el de la Lastra, con un verde esmeralda llamativo y rodeado de culantrillo en sus húmedas paredes.
Cuando conectamos por primera vez con la antigua senda de los pescadores nos traslada a  cualquier precioso entorno de una gran película, no es para contarlo, los que ya lo han visitado alguna vez pueden dar fe de ello.
Una vez llegados a la confluencia con el arroyo Gualay y el río Guadalentín es inexplicable la cantidad de sensaciones que se nos pasan por la cabeza para describir dicho entorno, es un lugar paradisíaco, el cual debemos de mantener y respetar para que generaciones venideras puedan disfrutar también de estos parajes.
En este punto tenemos que cruzar el río y tomar una ya no tan perdida senda y conectar con la llamada Cañada del Mesto. Nosotros, tras cruzar una alambrada por su correspondiente puerta giramos a la izquierda, pues a la derecha iríamos al embalse de la Bolera.
Cruzamos el vado carretas y solo nos queda ascender de nuevo por el antiguo camino arreglado hasta el coche.
Como no puede faltar una visita al bar el Cabrero a dar cuenta de unas cervezas fresquitas en compañía de los amigos tertuliando de esta gran ruta 
 Descendiendo hacia Vado Carretas
 Viejo puente sobre el Guadalentin
 Unas imagenes del ahora remansado Guadalentín

 Cueva en la cerrada

 Preciosa senda de los pescadores




 Increíble obra de ingeniería serrana que por suerte aun perdura
 Ahora toca unos saltos 

 Lo que queda de este puente sobre la unión del río Gualay con el Guadalentín
 Río Gualay

 Nos cambiamos de vertiente
 Para ascender por una sendilla hasta la cañada del Mesto
 La cerrada en busca de su embalse
 Coronando la subida hacia el mesto

 Cortijo Poyo Tribardo

 Paso de vado Carretas
Unas cervecitas en el Cabrero